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SKIN CENTER · Dermatología avanzada

Qué te preocupa

La mayoría de los lunares y las lesiones de la piel son benignos, pero algunos cambios merecen una revisión pronto. Un lunar que cambia de forma, tamaño o color, que sangra o que se ve distinto a los demás debe revisarlo un dermatólogo. En la consulta se decide si basta con vigilarlo, si hay que estudiarlo o si conviene retirarlo.

Una lupa de vidrio sobre la piel del antebrazo agranda su textura.

Qué es

Lunares y lesiones, en pocas palabras.

Los lunares son grupos de células que producen pigmento. Casi todos aparecen en la niñez y la juventud y se quedan igual durante años. En la piel también salen otras lesiones frecuentes: verrugas, queratosis seborreicas (manchas o costras cafés que aparecen con la edad), quistes, pequeños colgajos de piel y lesiones por el sol.

La mayoría no son peligrosas. Pero el cáncer de piel, incluido el melanoma, puede empezar como un lunar que cambia o como una lesión nueva que no sana. Detectarlo temprano hace una gran diferencia, y por eso vale la pena revisar tu piel y conocer las señales de alarma.

Causas

Por qué pasa.

  1. La herencia

    La cantidad de lunares y la tendencia a tener lunares atípicos vienen en buena parte de familia.

  2. El sol

    Las quemaduras de sol, sobre todo en la niñez, y la exposición acumulada aumentan el número de lunares y el riesgo de cáncer de piel.

  3. La edad

    Con los años aparecen lesiones como las queratosis seborreicas y las lesiones por sol en las zonas expuestas.

  4. Los virus

    Las verrugas las causa el virus del papiloma humano y pueden contagiarse por contacto.

  5. Más riesgo de cáncer de piel

    Piel clara, muchos lunares, lunares atípicos, antecedentes personales o familiares de melanoma y defensas bajas.

Cuándo consultar

Señales para no esperar.

Estas señales no son un diagnóstico. Son motivos para que un dermatólogo te revise pronto.

  • A de asimetría: una mitad del lunar no se parece a la otra.
  • B de bordes: bordes irregulares, borrosos o dentados.
  • C de color: varios colores en el mismo lunar, como café, negro, rojo, blanco o azul.
  • D de diámetro: más de 6 milímetros, el tamaño aproximado del borrador de un lápiz, aunque un melanoma puede ser más pequeño.
  • E de evolución: cualquier cambio de tamaño, forma, color o relieve.
  • Un lunar sangra, pica, forma costra o duele sin que lo hayas lastimado.
  • Un lunar se ve distinto a todos los demás, el llamado «patito feo».
  • Te sale un lunar nuevo en la adultez, sobre todo después de los 40 años.
  • Una herida o un grano no sana en unas semanas, o sana y vuelve a abrirse.
  • Aparece una línea o mancha oscura en una uña sin que te hayas golpeado.

En SKIN CENTER

Cómo te podemos ayudar.

Lo que hacemos en el consultorio y tiene que ver con esta preocupación. Cuál tiene sentido para ti, si alguno lo tiene, lo define la doctora en la valoración.

Los precios son «desde»: el valor final depende de la zona, el producto y las sesiones, y se confirma en la valoración.

  1. Consulta

    Consulta dermatológica

    Una cita con la dermatóloga para revisar tu piel, tu cabello o tus uñas, orientar el diagnóstico y definir contigo un plan de manejo.

    Desde$180.000
  2. Dermatología clínica

    Cirugía dermatológica menor

    Procedimientos menores en consultorio: biopsias, crioterapia, curetaje, resección de lesiones, plastia del lóbulo de la oreja e infiltraciones.

    Desde$230.000

La información de esta página es educativa y no reemplaza una consulta. Cada piel responde distinto: la doctora define en la valoración si un tratamiento es para ti y cuántas sesiones harían falta.

Dudas

Preguntas frecuentes.

¿Cada cuánto debo revisarme los lunares?

Conviene que mires tu piel cada cierto tiempo, por ejemplo una vez al mes, con buena luz y un espejo, para notar cambios. La frecuencia de la revisión con el dermatólogo depende de tu riesgo: cuántos lunares tienes, cómo son, tu tipo de piel y tus antecedentes.

La doctora te dice cada cuánto volver.

¿Es peligroso quitarse un lunar?

Retirar un lunar es un procedimiento menor que se hace en consultorio con anestesia local. Lo que no conviene es quitarlo con métodos caseros, quemarlo o retirarlo sin que lo revise un médico, porque se pierde la posibilidad de estudiarlo.

Cuando se retira un lunar sospechoso, se envía a patología para saber exactamente qué era.

¿Rascarse o cortarse un lunar lo vuelve cáncer?

No. Lastimar un lunar puede hacer que sangre, se inflame o forme costra, pero no lo convierte en cáncer.

Si un lunar sangra sin que lo hayas lastimado, o no sana, sí hay que revisarlo.

¿Los lunares en las palmas, las plantas o las uñas son peligrosos?

No necesariamente: muchos son benignos. Pero en las pieles morenas, una parte importante de los melanomas aparece en las palmas, las plantas y las uñas.

Por eso vale la pena que un dermatólogo los conozca y te diga si hay que vigilarlos.

¿Qué otras lesiones se tratan en el consultorio?

Además de los lunares, en el consultorio se manejan verrugas, pequeños colgajos de piel, quistes, queratosis y otras lesiones benignas, con procedimientos como la crioterapia, el curetaje o la resección.

Antes de retirar cualquier lesión, la doctora la revisa para decidir el manejo.

Agenda

En la consulta la doctora revisa tu piel, te explica lo que ve y te dice qué tiene sentido hacer. Todas las horas son de Bogotá.

WhatsApp +57 324 371 3145