Procedimientos · 4 min de lectura
El láser CO2 fraccionado es un láser potente que pide unos días de recuperación y un cuidado estricto del sol. Los primeros días la piel está roja e inflamada, y luego se descama o forma costras pequeñas que no se deben arrancar. Cuánto tarda depende de la profundidad del tratamiento.
SKIN CENTER ·

De todos los procedimientos para la textura de la piel, el láser CO2 fraccionado es de los que más preguntas genera, y casi todas van por el mismo lado: cómo voy a verme en los días siguientes. Es una pregunta sensata, porque la recuperación hace parte del tratamiento. Saber qué esperar te ayuda a elegir la fecha, a no asustarte con lo normal y a reconocer lo que no lo es.
Qué hace el láser en la piel
El láser CO2 es un láser ablativo: retira capas muy finas de piel de forma controlada. En modo fraccionado no trata toda la superficie, sino muchas columnas microscópicas, y deja piel intacta alrededor de cada una. Esa piel sana es la que ayuda a que la recuperación sea más rápida que si se tratara toda la superficie.
Mientras la piel repara esas columnas, forma colágeno nuevo. Por eso se usa para mejorar la textura, algunas cicatrices de acné, los poros y las arrugas finas. La doctora ajusta la profundidad y la densidad según tu piel y la zona, y de esos ajustes depende en buena parte cuántos días de recuperación vas a necesitar.
La sesión, en pocas palabras
En la valoración la doctora revisa tu piel, tu tono y tus antecedentes, y a veces indica preparar la piel durante unas semanas antes. El día de la sesión se limpia la piel y se aplica anestesia, en crema o local según el caso. Usas protección para los ojos durante todo el tratamiento, y la doctora pasa el láser por la zona con los parámetros que eligió.
Con la anestesia se siente calor y pinchazos. Al terminar, la piel queda roja, caliente e inflamada, parecido a una quemadura de sol. Esa sensación de ardor baja en las horas siguientes.
La recuperación, etapa por etapa
Cada piel y cada tratamiento son distintos, pero la recuperación suele seguir este orden:
- Los primeros días: la piel está roja, inflamada y tirante. Algunas personas notan la cara hinchada, sobre todo alrededor de los ojos.
- Después: aparece una descamación fina o costras pequeñas, a veces de color café, como una arenilla sobre la piel. No se arrancan: se caen solas.
- Cuando se desprenden: la piel nueva queda rosada y más sensible. Ese tono se va aclarando poco a poco, y en algunas personas tarda varias semanas.
Cuánto dura cada etapa depende de la profundidad del tratamiento, y la doctora te dice qué esperar según los parámetros que use. Por eso conviene no programarlo justo antes de un evento importante ni de un viaje con sol.
Cuidados en casa
Sigue al pie de la letra la rutina que te indique la doctora. En general incluye:
- Limpieza suave, con un limpiador que no irrite y sin frotar.
- Cremas reparadoras, en la cantidad y la frecuencia que ella indique.
- Nada de ácidos ni exfoliantes mientras la piel se recupera.
- No exponerte al sol y usar protector solar de forma estricta, porque la piel recién tratada se puede manchar.
El maquillaje y tu rutina de siempre vuelven cuando la doctora lo indique, no antes. Tampoco uses remedios caseros ni productos que ella no haya revisado: sobre una piel en reparación, lo que en otro momento no molesta puede irritar.
Efectos posibles y quién no debería hacérselo
El efecto adverso más frecuente es una mancha más oscura que deja la inflamación, sobre todo en pieles morenas o cuando la piel recibe sol muy pronto. Suele ser temporal, pero puede tardar en aclararse. Con menos frecuencia aparecen brotes de granitos, una infección o un brote de herpes en quienes ya lo han tenido. En raras ocasiones queda una cicatriz, y por eso es tan importante no arrancar las costras y consultar ante cualquier signo de infección.
No se hace durante el embarazo, con la piel bronceada ni sobre una zona con infección o herpes activo. Si has tenido herpes en la cara, tomas o tomaste hace poco isotretinoína, o tienes tendencia a hacer queloides o a mancharte después de una herida, cuéntaselo a la doctora. En pieles morenas el riesgo de manchas es mayor, y la doctora ajusta el tratamiento o te propone otra opción.
La valoración con la doctora
En la valoración se decide casi todo: si el láser es adecuado para tu piel, con qué profundidad, si hace falta preparar la piel y cuántas sesiones tiene sentido plantear. Algunas personas necesitan una sola sesión y otras varias, separadas por semanas o meses.
También es el momento de hablar de tu agenda. La doctora te ayuda a elegir una fecha en la que puedas darte esos días de recuperación y cuidarte del sol después, que es lo que más protege el trabajo hecho.
En el consultorio
La información de esta página es educativa y no reemplaza una consulta. Cada piel responde distinto: la doctora define en la valoración si un tratamiento es para ti y cuántas sesiones harían falta.



