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SKIN CENTER · Dermatología avanzada

Componentes · 4 min de lectura

Los retinoides son derivados de la vitamina A que ayudan a renovar la superficie de la piel y a mantener los poros destapados. Se usan en el acné y en el envejecimiento por el sol, siempre de noche y empezando despacio. Los más potentes son medicamentos y se usan solo con fórmula médica.

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Frasco de vidrio ámbar en una mesa de noche de madera, con un gotero que deja caer una gota de sérum dorado junto a una lámpara encendida
Imagen ilustrativa hecha con inteligencia artificial.

Pocos ingredientes de las cremas tienen tanto respaldo como los retinoides. También son de los que más irritan cuando se empiezan mal. La diferencia entre aprovecharlos y abandonarlos a las dos semanas suele estar en cómo se introducen: poco producto, pocas noches a la semana y mucha paciencia.

Qué son el retinol y los retinoides

Los retinoides son una familia de sustancias derivadas de la vitamina A. Todos terminan actuando de forma parecida en la piel, pero no tienen la misma fuerza.

  • Retinol, retinaldehído (retinal) y ésteres de retinilo: se venden sin fórmula en cremas y sérums. La piel tiene que transformarlos antes de que actúen, y por eso son más suaves y más lentos.
  • Tretinoína, adapaleno, tazaroteno y trifaroteno: son medicamentos en crema o en gel, más potentes. Se usan con fórmula médica. Algunas presentaciones de adapaleno se venden sin ella, pero igual conviene usarlas con orientación.
  • Isotretinoína oral: es un medicamento en pastillas para el acné severo o que no responde a otros tratamientos. Se usa solo con fórmula médica y con controles, y es un tema aparte del de las cremas.

Qué hacen en la piel

Los retinoides aceleran la renovación de las células de la superficie y ayudan a que no se queden pegadas dentro del poro. Por eso se usan en el acné, sobre todo en los puntos negros y blancos, y como base de muchos tratamientos para mantenerlo controlado.

Con el uso constante, también pueden mejorar la textura, las líneas finas y las manchas causadas por el sol, porque estimulan la producción de colágeno en la dermis. Esa mejoría llega despacio: suelen pasar varios meses antes de notarla, y se mantiene mientras se sigue usando el producto.

No hacen lo mismo que un procedimiento. No relajan los músculos que forman las líneas de expresión ni reponen el volumen que se pierde con los años.

Cómo empezar sin irritar la piel

Al principio es normal cierta resequedad, enrojecimiento leve o descamación fina. Se llama retinización y suele bajar en unas semanas, a medida que la piel se acostumbra. Para que sea llevadera:

  • Úsalo solo de noche: la luz degrada varios retinoides y la piel queda más sensible al sol.
  • Empieza dos o tres noches por semana y sube la frecuencia poco a poco, según cómo responda tu piel.
  • Aplica una cantidad del tamaño de una arveja para toda la cara, sobre la piel limpia y seca.
  • Evita los párpados, las comisuras de la boca y los bordes de la nariz, donde la piel se irrita con más facilidad.
  • Si te arde, aplica antes una crema hidratante sencilla y pon el retinoide encima: así se suaviza su efecto.
  • Usa protector solar todas las mañanas, aunque no salgas.

Si tienes acné, puede que las primeras semanas notes algunos granos más. Si el brote es fuerte, duele o dura más de un mes, consulta antes de seguir.

Con qué se combina y con qué no

Los retinoides se llevan bien con los productos que calman e hidratan, como las cremas con ceramidas, ácido hialurónico o niacinamida. Ayudan a tolerarlos mejor.

Con otros activos fuertes hay que tener más cuidado. No los mezcles en la misma noche con ácidos exfoliantes, como el glicólico o el salicílico, ni con exfoliantes de grano, al menos mientras la piel se acostumbra. Si usas vitamina C, déjala para la mañana. Si te formularon peróxido de benzoilo o un antibiótico en crema para el acné, pregunta cómo repartirlos: algunos retinoides se alteran con el peróxido y se aplican en momentos distintos.

Mientras uses un retinoide, no te depiles con cera en la zona donde lo aplicas, porque la cera puede levantar la piel. Y si tienes programado un peeling, un láser u otro procedimiento, cuéntaselo a la doctora: suele ser necesario suspenderlo unos días antes y retomarlo cuando ella lo indique.

Quién debe tener cuidado

  • Embarazo: los retinoides no se usan en el embarazo, ni en crema ni en pastillas. Si estás buscando un embarazo o quedas embarazada mientras los usas, suspéndelos y consulta.
  • Lactancia: tampoco se recomiendan sin indicación médica.
  • Isotretinoína oral: además de la fórmula y los controles, exige evitar el embarazo durante el tratamiento y el tiempo que indique la doctora después de terminarlo.
  • Piel sensible, rosácea o dermatitis: los retinoides pueden empeorarlas. Si es tu caso, es mejor que la doctora decida si conviene usarlos y cuál.
  • Piel morena: la irritación puede dejar manchas oscuras, así que vale la pena ir todavía más despacio.

Cuándo consultar

Si tu acné deja manchas o cicatrices, si tienes granos profundos que duelen o si llevas meses con productos de venta libre sin mejoría, lo indicado es una consulta. Allí la doctora revisa tu piel, lo que ya usas y tus antecedentes, y decide si te conviene un retinoide formulado, cuál, en qué presentación y cómo combinarlo con el resto de tu tratamiento.

También vale la pena consultar si la irritación no baja después de unas semanas, si aparecen ardor intenso, hinchazón o ampollas, o si quieres usar retinoides junto con procedimientos. Con indicación y seguimiento es más fácil sostenerlos en el tiempo, que es cuando se ven sus efectos.

La información de esta página es educativa y no reemplaza una consulta. Cada piel responde distinto: la doctora define en la valoración si un tratamiento es para ti y cuántas sesiones harían falta.

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