Procedimientos · 4 min de lectura
La luz pulsada intensa no es un láser: es una luz de amplio espectro que se filtra para que la absorban el pigmento de las manchas o la sangre de los vasos pequeños. Se usa en manchas por sol, rojeces y pequeños vasos visibles. Suele hacerse en varias sesiones, separadas por algunas semanas.
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Muchas personas conocen la luz pulsada por la depilación, pero en dermatología tiene otros usos. Con filtros distintos, la misma tecnología sirve para tratar manchas por sol, rojeces y pequeños vasos visibles en la piel. Aquí te contamos qué hace, en qué casos se usa y cómo son las sesiones, para que sepas qué esperar desde la primera.
Qué es y cómo actúa
La luz pulsada intensa, o IPL por su sigla en inglés, no es un láser. Un láser emite un solo tipo de luz. La luz pulsada emite una luz de amplio espectro, y el equipo la filtra según lo que se quiere tratar.
Los destellos atraviesan la superficie de la piel y se convierten en calor al llegar a un color concreto: el café de una mancha o el rojo de un vaso. Ese calor actúa sobre la mancha o el vaso y respeta en buena parte la piel de alrededor. La doctora elige el filtro y la energía según tu tipo de piel y lo que se trata.
Qué trata, y qué no
Se usa sobre todo en:
- Manchas por sol en la cara, el cuello, el escote o las manos.
- Enrojecimiento y pequeños vasos visibles en la cara, también en algunos casos de rosácea.
- El tono irregular que deja el sol con los años.
- El acné inflamatorio, como apoyo del tratamiento, cuando la doctora lo considera.
No todas las manchas responden igual. El melasma necesita un manejo distinto: el calor y la luz pueden empeorarlo, así que en el melasma la luz pulsada se usa con mucha cautela o no se usa. Tampoco se pasa sobre lunares, que primero debe revisar la doctora. Por eso lo primero siempre es definir qué tipo de mancha tienes.
Cómo es una sesión
Llegas sin bronceado y con la piel limpia, sin maquillaje ni cremas. Luego:
- Se aplica un gel frío sobre la zona.
- Te ponen protectores en los ojos, porque la luz es intensa.
- La doctora apoya el cabezal sobre la piel y dispara los pulsos, uno junto a otro, hasta cubrir la zona.
- Al terminar se retira el gel y te explica los cuidados, empezando por el protector solar.
Cada pulso se siente como un chasquido de calor, parecido a un caucho que golpea la piel. Suele ser tolerable, y el gel frío ayuda. Aunque tengas los ojos protegidos, puedes notar el destello. La sesión es corta, y cuánto dura depende del tamaño de la zona.
Qué pasa con las manchas después
Es común que las manchas se oscurezcan en los días siguientes. Se ven más cafés, a veces como granitos de café molido sobre la piel, y luego se desprenden poco a poco. Es parte del proceso, no un empeoramiento. La zona puede quedar roja o un poco inflamada durante unas horas, sobre todo cuando se tratan vasos.
No rasques ni frotes la piel, y deja que esas costritas se caigan solas. Los cuidados, antes y después de cada sesión, son estos:
- Evita el sol directo y el bronceado.
- Usa protector solar todos los días.
- En los días siguientes, evita el calor fuerte y los productos irritantes si la piel está sensible.
Con poca frecuencia aparecen ampollas, costras más gruesas o manchas más claras u oscuras que la piel, sobre todo en pieles morenas o bronceadas. Si pasa, consulta para que la doctora lo revise.
Cuántas sesiones y quién no debería hacérselo
Suele hacerse en varias sesiones, separadas por algunas semanas. El número depende de lo que se trate y de cómo responde tu piel, y lo define la doctora.
No se hace sobre piel bronceada, durante el embarazo ni sobre una zona con infección o herpes activo. Si usas medicamentos que dan sensibilidad a la luz o tienes melasma, cuéntaselo a la doctora. En pieles morenas el riesgo de manchas es mayor, y ella define si es una opción segura.
La valoración con la doctora
Antes de la primera sesión, la doctora confirma qué tipo de mancha o de rojez tienes y si la luz pulsada es adecuada. Revisa tu tono de piel, si estás bronceada o bronceado, tus medicamentos y tus antecedentes. Con eso elige el filtro y la energía, y define cuántas sesiones plantear.
Si la luz no es la mejor opción para ti, te propone otra. Y si alguna mancha le llama la atención por su forma o su color, la revisa primero como lo que es: algo que hay que diagnosticar antes de tratar.
En el consultorio
La información de esta página es educativa y no reemplaza una consulta. Cada piel responde distinto: la doctora define en la valoración si un tratamiento es para ti y cuántas sesiones harían falta.



